Capítulo 6

Me quedo un rato mas en la computadora, el estómago me empieza rugir a causa del hambre, pero no quería salir de la habitación y encontrarme con las amigas de Pierina.
A pesar de que es muy temprano decido acostarme y poner una película en un virgen intento de distraer mi mente. Sigo inquieta.
Decido además, apagar el celular, me estoy arrepintiendo del mensaje que le envié a Juli y no tengo energías para lidiar con eso.
En mi mente siguen surgiendo escenarios, uno tras otro, donde Milah los protagoniza; mientras eso sucede, una sonrisa involuntaria se forma en mis labios y no hago nada para reprimirlo. Me puedo permitir esto, me digo a mi misma, por lo que continúo imaginando. Tapo mi cara con la almohada sin interrumpir mis fantasías, es agradable la sensación que me producen.
Hasta que finalmente en algún momento, en alguna caricia, algún beso o alguna sonrisa por fin logro conciliar el sueño.
* * *
Me levanto sobresaltada, todo el estrés que tengo me está pasando factura. Miro el reloj: 5 de la mañana. ¡Ugh!, eso me pasa por acostarme tan temprano. Permanezco acostada unos minutos más, a pesar del hambre, pero luego mi cuerpo empieza a exigir movimiento. Mientras me desperezo maldigo para mis adentros pues a media mañana estaré fundida del sueño.
Arreglo la cama y enciendo la notebook, pero la dejo ahí, sin abrir nada. Antes de entrar en el mundo virtual decido darme otro baño.
Lleno la bañera y tiro unas sales de vainilla que nos regalaron hace unos años, (espero que funcionen). Además dejo caer un poco de shampoo sobre el agua así se forme espuma. Luego vuelvo a mi habitación y busco una revista de chimentos, total tengo tiempo de sobra para estar ahí metida.
Me doy un baño de esos relajantes, me hago un peeling facial y me arreglo las uñas y las cejas. Cuando por fin salgo de la ducha –toda arrugada– preparo el desayuno y enciendo la notebook.
Abro las páginas habituales: el diario, twitter, facebook y farandulista. Me llama la atención la pestaña de facebook: 35 notificaciones, ¡guau! ¿Publiqué algo controversial y no me acuerdo? El corazón me palpita rápidamente, algo inusitado estaba sucediendo.
Hago clic en las notificaciones y veo: Milah Gregorovich aceptó tu solicitud de amistad, a Milah le gusta tu foto, Milah comentó tu foto y así... 35 interacciones, todas de ella. Empiezo a ver una por una, evidentemente visitó cada uno de mis álbumes pues comentó las fotos donde aparezco sola, alegre y haciendo las monerías que me caracterizan. Los comentarios no son nada fuera de lugar, algunos "jajaja" y otros "que linda que estás acá" (Que linda que estás acá, ¡yay!), no puedo evitar sonreír de forma genuina, siento unas mariposas en la panza que se mezclan con mis ganas de saltar. De pronto sé que va a ser un día bueno.
Mi estómago se hace un nudo, por la emoción, por los nervios. Todo un poco. Miro la hora, 7:45, ¿en qué segundo? Llego tarde al trabajo ¡mierda!, espero poder conectarme desde allí. Recojo mis cosas a las apuradas, manteniendo mi sonrisa. Decidí que nada iba a estropear el día de hoy. Estoy por apagar la notebook –solo cerrarla, no tenía tiempo– cuando veo que entra un mensaje: ella.
"¡Hola Sici! ¡Que lindo verte por acá!"
La mierda Santa. Me explota el corazón. Sólo ese mensaje bastó para alegrarme aún más el día.
No puedo creer el efecto que tiene en mí, aunque aún no pueda definir si definitivamente me gusta o no.
"¡Milah!
- - -
¡Que sorpresa!
- - -
Justo estoy saliendo de casa porque llego tarde al trabajo
- - -
Si consigo conectarme seguimos desde allí
- - -
¿Dale?."


"Ok, yo también salgo al trabajo.
- - -
Estoy esperando que mi marido saque el auto...
- - -
Voy a llegar tarde... como siempre.
- - -
¿En qué trabajas?"
En un impulso apago todo, el cuerpo no me da para someterme a este nivel de estrés, los frutos de mi baño relajante se han perdido por completo. Respiro profundo y salgo a la calle cuando todavía faltaban algunos botones de mi camisa por abrochar, mientras espero ansiosa un taxi.
El viaje se me pareció demasiado largo, a pesar de la corta distancia que hay entre mi casa y el trabajo. Además me tocó el chofer charlatán, de esos que no se callan ni por un segundo, y a decir verdad yo necesitaba pensar.
Llego un poco ansiosa, pues quiero ver si puedo hablar con ella unos minutos más.
Abro la puerta a las apuradas y tiro todo en un costado sin detenerme a ordenarlo, luego tendré tiempo de hacer eso. Me dirijo al mostrador y, nerviosa, enciendo el ordenador. Cuando por fin se enciende windows abro facebook, reviso mi bandeja de entrada y no tengo un mensaje nuevo de ella como esperaba (siento una punzada de decepción). Miro a mi alrededor mientras tamborileo mis dedos sobre el teclado, dudando. Por fin me decido y le escribo:
"Ya estoy de vuelta...
- - -
Trabajo en una tienda de diseño.
- - -
Solo por la mañana, de esa forma tengo las tardes libres para la facultad...
- - -
Tú ¿en qué trabajas?"
Claro que ya sabía en qué trabajaba pues ya lo había averiguado, pero bueno, estaba buscando conversación. Me contesta rápido.
"¡Llegaste en tiempo récord!
- - -
¿Conseguiste la fórmula para tele-transportarte y no me contaste nada?
- - -
Soy profesora de historia...
- - -
Si ya sé, guacala.
- - -
Pero a mi me encanta.
- - -
¿Qué se vende en una tienda de diseño?
- - -
Nunca visité una”


Debería visitarlas,
- - -
Ahora están de moda...
- - -
Se venden novedades
- - -
No sé muy bien cómo explicarlo...
- - -
Tienes desde juguetes para niños, hasta billeteras de papel...
- - -
Ropa, fundas para notebook, imanes...
- - -
Ésta está repleta de cosas, de colores...
- - -
Todo de diseño.”


Parece interesante...
- - -
Algún día voy a visitar una...
- - -
En el centro las he visto.
- - -
Por cierto, ¿Qué estudias?"


"Estudio diseño de interiores
- - -
Me gusta mucho...
- - -
Además está relacionado con mi trabajo.”


¡Muy relacionado!
- - -
Es una suerte...”
No sé que más ponerle. Pienso unos momentos en algún comentario ingenioso, pero no se me ocurre nada, sin embargo quiero seguir hablando con ella. Finalmente opto por ir a lo seguro:
¿Te gusta mucho canto?”


Si, bastante.
- - -
No es mi pasión
- - -
Pero me relaja”


A mi me produce exactamente lo mismo” –Le contesto.


Bueno Sicilia, te dejo
- - -
Me voy a dar clases
- - -
Los alumnos me esperan
- - -
¿Hablamos después?”
Siento nuevamente una punzada de decepción, deseo seguir hablando con ella, pero ¿qué más da?. No quiero parecer una pesada.
¡Claro Milah!
- - -
Cuenta con ello
- - -
Nos chateamos en un rato.
- - -
Besos”


Que tengas un lindo día
- - -
Y, por las dudas, ¡Hasta el jueves!”


No sé si iré a clases el jueves
- - -
Tengo que pensarlo
- - -
Que tengas un lindo día tú también
- - -
Besos”
Vuelvo a leer la conversación con una sonrisa tonta (si, definitivamente estoy hasta las manos, como diría mi mejor amiga), en el negocio entran clientes pero no les presto mucha atención, bien que podrían estar robando y yo ni enterada.
La mañana tenía otro color ya que mi humor cambió notablemente, es increíble el efecto que tiene en mi.
Ordeno las cosas que había dejado tiradas y veo mi celular. Recuerdo el mensaje que le envié a Juli. Ahora, con la cabeza fría, todo se ve diferente y hasta siento un poco de arrepentimiento por lo que hice. Miro el aparato detenidamente, luego de pensarlo tomo valor y lo enciendo.
Automáticamente entra un mensaje de él:
"Ya sé, esto no da para más. Perdóname”

0 comentarios:

Publicar un comentario

Followers

linkie ♥

Blog contents © Entre amigas 2010. Blogger Theme by NymFont.